Un modelo de control de la presión arteria (sistema barorreceptor).

Autor: Moisés Martínez Estrada
Coautor(es): Dr. Moisés Santillán Zerón
El flujo sanguíneo debe mantenerse en proporción a las necesidades metabólicas del organismo, para ello el funcionamiento del sistema cardiovascular debe adaptarse en todo momento. Esto se logra, fundamentalmente, manteniendo la presión arterial alrededor de una posición estable. Ésta depende de la presión diastólica y sistólica ventrícular izquierda del corazón, que a su vez depende de cuatro principales variables fisiológicas: frecuencia cardiaca, resistencia vascular, capacitancia y contractilidad. Una característica especialmente importante del control nervioso de la presión arterial es su rapidez de respuesta. El mecanismo nervioso mejor conocido es el \textbf{reflejo barorreceptor}, que funciona como un sistema de control de retroalimentación negativa. En esta charla se presenta un modelo detallado para la dinámica del ventrículo izquierdo del corazón donde las variables de estado son presión y volumen sanguíneo, los cuales determinan la presión arterial (PA) latido a latido. El ventrículo izquierdo se modela como un material viscoelástico Kelvin-Voigt. La PA determina la frecuencia de descarga de los tonos simpáticos y parasimpáticos, y como consecuencia se modifica la resistencia vascular, capacitancia, contractilidad y frecuencia cardiaca. Esto se hace en cada ciclo cardiaco hasta que la presión arterial llega a un estado estacionario. Se estudia la evolución de los parámetros fisiológicos bajo condiciones normales (en donde se considera a un adulto de 40 años, sedentario y en estado de reposo), y bajo condiciones patológicas (hipertensión e insuficiencia cardiaca).