Estimación de la Esperanza de Vida Saludable en México asociada a enfermedades crónico-degenerativas.

Autor: Claudia Gisela Vázquez Cruz
Coautor(es): M.F. Litzia Christell Ceron Romero Est. Diana Laura Hernández Aválos
Las personas a lo largo de la vida están expuestas a riesgos que podrían afectar su salud. El riesgo se puede entender como la probabilidad de un resultado adverso, o un factor que aumenta esa probabilidad. La percepción que tiene una persona del riesgo y su reacción a este dependen de la experiencia previa y de la información y los valores recibidos de la familia, la sociedad y el gobierno. Se trata de un proceso de aprendizaje que comienza en la infancia, cuando el niño aprende que no debe jugar con el fuego, y se actualiza constantemente durante la edad adulta. Algunos riesgos, como los brotes de enfermedades, escapan al control individual, pero otros, como el hábito de fumar o el consumo de otras sustancias dañinas, dependen de cada persona, que puede aumentarlos o reducirlos a voluntad. Existen ciertas características que pueden aumentar la probabilidad de que un individuo pueda desarrollar problemas de salud, llamados factores de riesgos. Cada vez más, el tabaco, el alcohol y algunos alimentos elaborados son comercializados a escala mundial por empresas multinacionales, cuyos principales objetivos de expansión son los países de ingresos bajos y medianos. Los cambios en la elaboración y producción de alimentos y en las políticas agrícolas y comerciales han influido en la alimentación diaria de cientos de millones de personas. Al mismo tiempo, los cambios en los hábitos de vida y de trabajo han llevado a una disminución de la actividad física y el trabajo físico. La televisión y la computadora son dos razones evidentes de que la población pase muchas más horas al día sentada y relativamente inactiva que las generaciones pasadas. El consumo de tabaco, alcohol y alimentos elaborados o “rápidos” encaja con facilidad en ese tipo de vida. Esos cambios en los hábitos de consumo y de vida, junto con el envejecimiento de la población mundial, van asociados a un aumento de las enfermedades como el cáncer, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, la enfermedad mental, la diabetes y otras afecciones vinculadas a la obesidad. En los últimos años la población mexicana se ha visto afectada por el padecimiento de enfermedades crónico- degenerativas no transmisibles, dichas enfermedades se encuentran entre las principales causas de muerte en México. Por ello se considera de gran importancia el estudio y análisis de la incidencia de estas enfermedades siendo necesaria la construcción de tablas de mortalidad para determinar la esperanza de vida de la población. Sin embargo, debido a que este indicador sigue siendo insuficiente porque solo considera la experiencia de mortalidad, en este trabajo se procederá a construir indicadores de salud que también consideren discapacidad, es decir generar un indicador compuesto que integre los años de vida perdidos por muerte prematura como consecuencia de enfermedades y los años vividos con discapacidad, lo cual nos permitirá tener un indicador más acertado para la medición de la calidad en la salud. Contar con un indicador que permita expresar el nivel de salud en la población, así como la prevalencia y severidad de los diferentes estados de salud en la población representa un avance significativo para la planeación social y el desarrollo de programas gubernamentales que permitan atender a la población en cuestiones de gastos en salud. El interés de este trabajo es obtener la tabla de vida modificada por el método de Sullivan para el cálculo de la esperanza de vida saludable por grupos quinquenales y por causas de enfermedad principalmente para diabetes mellitus, tumores malignos, enfermedades isquémicas del corazón, enfermedades cerebrovasculares y enfermedades hipertensivas.